
Con Sister Waits viviendo en UK, las visitas se han ido repitiendo a lo largo de los años. Muy espaciadas últimamente, desafortunadamente. Una de mis visitas favoritas ocurrió en 1996, creo. Por aquel entonces el centro de operaciones se situaba en Highbury, al ladito al ladito del antiguo estadio del Arsenal. Era Navidad y hacía un frío aterrador. Las fotos dan fé de lo que quiero decir con eso. Reto a cualquiera a tomar las uvas a -8º en el puñetero centro de Londres. ¡Los malditos patos no nadaban sino que patinaban en el canal que pasa por Camden Town!. Aún así fue una gran visita.
Por entonces Londres seguía teniendo para mi el atractivo de las tiendas de música. Algo que, innegablemente, hoy ha perdido un poco. Recuerdo adquirir algunos discos ... uno clave en mi vida y mundo posteriores como fue Dust de Screaming Trees. Sin embargo, y aunque seguro que Gospel Plow, Witness o Dying Days podrían estar entre mis 31 canciones, reservo el espacio para otra banda clave.
Una joya que tardé tiempo en tener pero que escuchamos durante aquellas vacaciones en la "lujosa" residencia de Sister-Waits. La residencia constaba de dueño caribeño, taza de váter forrada de pelillo, bañera sin cortinas (faltaría más), calefaccion que funcionaba "on-a-pound-to-pound-basis", alarma anti-incendio ultrasensible que requería de agitación manual mientras se cocinaba para que los bomberos no aparecieran por allí y sofá-couch bastante deteriorado ... pero que si uno se acuesta lo suficientemente jodido ... cumplía sobradamente su función. ¡Un auténtico nidito!. El disco, por no divagar en exceso, no era otro que el magnífico e irrepetible Black Love de Afghan Whigs. Disco teatral, oscuro y humeante del probablemente mejor momento de la banda.
Un bonito recuerdo de un viaje que, junto a la vision de Ravanelli y Juninho corriendo por el césped de Highbury en un Middlesbrough-Arsenal un 1 de enero y bajo cero, constituyen un hito en mis/nuestros momentos londinenses. Como canción, sin embargo, elijo My Curse de Gentlemen. El que fue mi primer disco de la banda. Precioso vinilo con portada amarilla que incluye esta enigmática maldición.








