Donde dije digo digo Diego. Y es que, cuando vas de vacaciones las cosas son diferentes. Lo que te parecía gris y sin gracia, de repente la tiene de nuevo. Y más cuando se trata de una ciudad en Navidad. La luz cambia. La gente cambia. Y si, lo que era aburrido deja de serlo y retoma aquel color que algun dia tuvo. Supongo que es dificil de entender para aquellos a los que todo les parece plano. Cuestion de sensaciones. A mi, la ciudad me enamoro hace mucho. Me decepciono hace poco y de nuevo me ha rendido a sus pies. Pronto nos pelearemos de nuevo, seguro que motivos no faltan, solo que esta vez prefiero no verlos.


1 Comentarios:
Siento cierto amor-odio por mi querida Valencia, me suele decepcionar, pero siempre vuelvo a ella. Saludos y que tengas un buen año.
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