Josh Rouse es un tío majete. Sus discos son muy agradables y, algunos de ellos, me parecen muy buenos. Uno de ellos es 1972. Probablemente su obra más conocida y seguramente la más inspirada. También es la que más me gusta.
Ayer por la noche Kathleen y yo nos acercamos por la Joy Eslava de la calle Arenal a ver que hace el bueno de Josh con esos temas en directo y, para variar, nuestra conclusion fue unánime. Josh tiene buenos discos, tiene temas preciosos, un directo muy elegantón ... pero le falta un hervor para dotar a ese mismo directo de un poco más de nervio y tensión que consigan enganchar a la audiencia.
Cuando el concierto acaba parece que has visto a un amigo de toda la vida que junto a otros tres tíos decidió mostrarte las canciones que lleva ensayando durante el ultimo mes. Tú, le escuchas con educada atención, pero realmente no consigue tocar nada dentro de tí.
Insisto en que el tipo lo hace muy bien - a veces es hasta gracioso - pero, sinceramente, no me llegó demasiado. Puede que fuera jueves. Que yo estuviese cansado. Que las canciones del nuevo disco suenan un poco a chiste en ese spanglish que se gasta. No sé.
El caso es que cuando en los bises engarzó tres o cuatro temas clásicos fue cuando más me metí en el concierto. El resto fue un poco como un paseo por un sitio que te gusta ... pero que, precisamente por conocido y paseado en otras ocasiones, no consigue que le prestes demasiada atención.
2 Comentarios:
Le he visto un par de veces y no me ha convencido del todo, no se!
Un abrazo
Pues a mi tampoco ... aunque insisto en que 1972 me parece un disco muy bueno ...
Publicar un comentario en la entrada