Cuando pienso en la carrera de Neil Young, sobretodo en la más actual, algo dentro me hace compararla con la de Springsteen. No tiene mucho sentido, pero digamos que es algo que siempre anda por mi cabeza. Springsteen me encanta. Neil Young más. El caso es que mientras que el segundo ha afrontado los ultimos 20 años disparando joyas como Ragged Glory, Harvest Moon, Prairie Wind o Living with War, el primero simplemente se ha quedado sin munición. Mantiene su capacidad de emocionar. De llegar a la masa. De comunicar. Sin embargo, en mi opinión, no hace un disco realmente brillante desde Tunnel of Love. Algunos me parecen agradables (The ghost of Tom Joad, Devils and Dust), pero otros me resultan simplemente indignos. Sus lanzamientos parecen imitar la archiconocida retahila de tópicos que solía acompañar a cada lanzamiento de Elton John en los 80/90. Que si estoy superfeliz, que si he recuperado la esencia de la banda, que si no trabajabamos con esta intensidad desde 1973 ... bla bla bla. Al otro lado esta Neil. Un día hace ruido y el otro country. Uno distorsiona y al siguiente se queja con ardor contra la política de su país adoptivo. El caso es que es triste, pero ante la intensidad del canadiense simplemente no hay color. Y esta falta de ambición entre los que le escuchamos es realmente penosa cuando hablamos del tipo que hizo Nebraska o Born to Run. Pese a quien pese, Springsteen no es uno más y la desidia con la que algunos acogemos sus nuevos lanzamientos es lamentable. Hay pequeñas esperanzas. Cada pequeño fogonazo de genio es como una luz que parecemos querer reconocer (¡¡hay una canción a mitad de disco que recuerda a Bobby Jean!!). Pero desgraciadamente, cada nueva publicación se encarga de poner las cosas en su sitio.
Mi experiencia con el Boss data de 1999 en el Estadio de La Peineta en Madrid. Acababa de sacar Tracks. Un producto digno ... aunque insignificante si se compara con el rescate de archivos que está haciendo Mr. Young. El caso es que aquel setlist me pareció convincente. Él me pareció convincente. Si entré fan. Salí aún más fan. Aún tengo grabadas la camisa roja, las caras de Clarence Clemons, la entrada a plena luz del día o momentos sobrecogedores como la interpretación de Youngstown (se que hay gente que no siente respeto por este disco pero a mi me parece muy aceptable). Y por eso aún me jode más la situación actual. Si el tipo que aquella noche sudó la camiseta en Madrid con su banda de toda la vida sabe lo que tiene que hacer ... no puede ofrecer un producto como Working on a Dream y quedarse satisfecho. Al menos no si tiene claro a quien dirigir sus productos. Sé que esto es como clamar en el desierto pero al menos sirve de desahogo. Os dejo el setlist de aquella lejana noche de hace ya diez años y una joya marca de la casa. De las dos casas. ¡Que grande es esto del rock!. ¡And the wind begin to howl!.
Setlist: My Love Will Not Let You Down, Prove It All Night, Two Hearts, Darkness on the Edge of Town, Darlington County, Factory, The River, Youngstown, Murder Inc, Badlands, Out in the Street, 10th Avenue Freezeout, Loose Ends, Lion's Den, Working on the Highway, The Ghost of Tom Joad, Jungleland, Light of Day
Bises: My Hometown, Hungry Heart, Born to Run, Cadillac Ranch, Thunder Road, If I Should Fall Behind, Land of Hope and Dreams
6 Comentarios:
Totalmente de acuerdo contigo. El Bruce de hoy en día para gente que ha crecido con su música, es lamentable verlo arrastrarse de esta manera. Es imposible que este tipo este satisfecho con su última entrega y sea el mismo que firmó joyas como "The river" o "Darkness". Personalmente ya no lo reconozco e incluso me avergüenzo de todo lo que está haciendo ahora. Su último gran trabajo ha sido "Tunnel of love" y ya ha llovido desde entonces. Entre él y Neil hay un abismo a día de hoy, no hay comparación posible. Uno busca las ventas con canciones para supermercados y conciertos masivos para todo tipo de gente y el otro va a su puta bola sin importarle nada. Con U2 paso lo mismo.
Buena reflexión.
Saludos
Entiendo lo que comentas. Tb creo que las mejores obras de Springsteen quedan muy atras aunque Devils and Dust me gusta bastante y Magic tiene un pase. Al lado de Young u otros grandes muy poquita cosa. Pero creo que en directo el tio tiene una cualidad muy interesante: cambia el set lista practicamente cada noche y hablo de dos o tres canciones como los Stones pueden ser 10, 12 o mas y rescata joyas del pasado. En estudio esta claro que las musas cada vez le estan abandonando mas pero yo todavia confio en el.
Saludos
Lo que está claro es que Bruce sigue teniendo tirón, quizás más en directo que en estudio. Y buena prueba de ello es que puede hacer tres conciertos por aquí cada año que agotará las entradas. Con Neil Young más de lo mismo.
Rockland: Sin llegar a la vergüenza lo cierto es que este Bruce no sería nadie sin su pasado. Lo de Neil es de otro mundo.
Jim: Nada que objetar a la faceta del directo. Pero es que eso me deprime más. Si es capaz de hacer eso ... ¿por qué tiene tantos problemas en el estudio?
Nightmare: Y si viniera 5 noches seguramente también. No tengo dudas al respecto.
Yo también estuve aquella magnífica noche pero mi primer encuentro fue el 2 de agosto de 1988 en el Vicente Calderón y realmente fue el concierto de mi vida. Le amé y adoré durante años pero ahora ya no lo soporto y lo que le rodea me da ganas de vomitar. Nada que ver con el tío Neil. En fin, él se lo ha buscado.
Salud.
Paula, tienes toda la razon. Se lo ha buscado el solito. Solo le pedimos un poquito de nivel.
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